Sexto vuelo de Starship (IFT-6)
El sexto vuelo integrado de Starship (IFT-6) marcó un hito significativo en el desarrollo de los sistemas de transporte espacial de SpaceX. La misión, llevada a cabo el 19 de noviembre de 2024, evaluó de manera exhaustiva las capacidades del vehículo en diversas fases de vuelo, desde el despegue hasta el aterrizaje. También se convirtió en el primer vuelo en despegar en el tiempo planificado.
Crédito: SpaceX
El despegue y ascenso tanto del propulsor Super Heavy como de la nave Starship se desarrollaron de acuerdo con lo planificado, demostrando la fiabilidad del sistema de ignición y la eficiencia de los motores Raptor. Tras una separación de etapas exitosa, Starship continuó su trayectoria, demostrando la capacidad de reiniciar un motor Raptor en el espacio, una habilidad crucial para futuras misiones orbitales.
Una de las fases más críticas del vuelo fue la reentrada atmosférica. Starship atravesó con éxito las altas temperaturas y fuerzas aerodinámicas, gracias al desempeño eficaz de los sistemas de protección térmica. Los experimentos realizados con diferentes materiales y la eliminación de varias losetas en el Ship 31 proporcionaron datos valiosos para futuras iteraciones del diseño.
Crédito: SpaceX
Tanto el propulsor Super Heavy B13 como la nave Starship Ship 31 realizaron aterrizajes suaves en el mar. El propulsor amerizó en el Golfo de México, mientras que Starship lo hizo en el Océano Índico. Estos aterrizajes, junto con las maniobras de vuelo ejecutadas durante la misión, validaron la capacidad de Starship para realizar secuencias de vuelo complejas.
Los datos recopilados durante el IFT-6 son fundamentales para refinar el diseño de Starship y avanzar hacia misiones orbitales y, eventualmente, misiones tripuladas a la Luna y Marte. Los éxitos y desafíos de este vuelo servirán como base para futuras iteraciones del vehículo, acercando a SpaceX a su objetivo de crear un sistema de transporte espacial completamente reutilizable y asequible.